14 mar. 2015

¿Tienes talento?

¡Pues claro que si! Todos y todas tenemos talento para algo. Seguramente ya lo sepas. Puede ser que incluso lo tengas para una o varias actividades, intelectuales y/o físicas. Aunque también puede ser que aún no hayas descubierto que lo(s) tienes ni para qué. Como diría mi amiga Rachel Lamot (una tía con mucho talento): "no pasa nada". Tiraré de tópico y diré que quien busca, encuentra.  

Y, ¿qué es el talento? 

El talento puede ser entendido como un potencial, una capacidad latente para hacer algo con gran destreza y que se desarrollará si se dan las circunstancias precisas. Como la de estar en el momento adecuado en el lugar adecuado. Puede que tú que me estás leyendo tengas talento para algo y no lo sepas porque en la vida te cruzaste con ese conocimiento.
El talento no tiene que ser necesariamente innato sino que también se puede adquirir. La diferencia fundamental entre ambos sería que, mientras que el primero "se lleva dentro" y, en teoría, no se olvida (como lo de montar en bici, según dicen), el segundo, el aprendido, hay que irlo revisando de cuando en cuando para que no se pierda. En cualquiera de los dos casos para mi hay una cosa clara: el talento, una vez descubierto, hay que cultivarlo si se quiere obtener de él el mayor rendimiento.

Hay otra definición de talento que me ha gustado, sacada de un libro que me he comprado en cuanto he sabido de su existencia: "El hombre mediocre" de José Ingenieros. En él dice que la persona con talento es la que practica formas de actividad, general o frecuentemente practicadas por otros, mejor que la mayoría de los que cultivan esas mismas aptitudes. Además, hace una diferenciación con el concepto genio, que define como la persona que crea nuevas formas de actividad no emprendidas antes por otros o desarrolla de un modo enteramente propio y personal actividades ya conocidas.

En este caso, no creo tanto que sea otra de esas palabras que han acabado por desvirtuarse a base de malinterpretarlas y darles un uso excesivo (como si pasa, bajo mi punto de vista, con la palabra DIVA). Pero estoy convencida de que no deja de haber una gran confusión en torno a la aplicación del talento en si, asi como pienso que hay una sobreexplotación de éste. 

Los realities televisivos no han ayudado mucho. Ciertos talentos (sobretodo artísticos y/o deportivos) se han mediatizado tanto que parece que no existiera otra cosa en el mundo. Rara vez se deja espacio al talento intelectual. Pero sea cual sea el talento que se muestre en la pantalla, va siempre acompañado de un halo farandulero que me quita las ganas de verlo. ¡Muestra tu talento en la arena y si no te echamos a los leones! En general, estos programas no han hecho más que generar una neurosis colectiva, un mundo donde todos tenemos que tener algo que demostrar, un afán por recrear una y otra vez la superioridad de unos sobre otros, de ganar sobre todas las cosas. Subliminalmente, tenerlo y demostrarlo se convierte en una imposición. Un horror.

En el terreno empresarial también se alimenta esa neurosis con conceptos como "la gestión del talento" que, a poco que se malinterprete, acaba por corromper el significado de eficacia, competitividad, productividad y liderazgo.

Lo terrible es acabar pensando en que si no se tiene un talento concreto, no será ningun otro. Así es como se acaba por enfocar mal las energías y te topas con la frustración.

Por ilustrar un poco lo que estoy diciendo os invito a ver esta entrevista a Odin Dupeyron, artista polifacético que trata y da la vuelta, de forma muy irónica y cómica, este tema del "querer es poder".
¡A partir del minuto 10!




No todos valemos para lo mismo, ¡afortunadamente! La rica diversidad de talento va en ello. Nos la jugaríamos y la tiraríamos por el suelo si todos y todas tuviéramos que ser el/la mejor en las mismas disciplinas.

Lo bueno de todo esto es que el descubrimiento y la aceptación del potencial y de las destrezas propias, asi como su cultivo y desarrollo de ese talento, y siempre con la libre elección de explotarlo al máximo para obtener un beneficio de éste, da muestras de una gran inteligencia emocional.

Also... Sei nett zu dir, ¡y dale caña a tu talento!

No hay comentarios: